Música

Crevillent, pueblo de espíritu artista

Es evidente que Crevillent tiene algo de espíritu artista. Y este hecho lo pone de manifiesto la existencia de una tradición del canto coral que nos lleva hasta 1891 como así manifiesta el bordado banderín del Orfeón Crevillentino o los datos de música existente ya en el siglo XIX que actuó en los festejos del paso de la reina Isabel II por nuestra población el 8 de octubre del 1862.

Y hablando de bandas de música, cabe recordar que en 1902 hay dos bandas: la más antigua que pasa a denominarse La Primitiva y otra de nueva creación La Filarmónica, creada en cierta forma como una escisión del anterior y denominada “de los quince” por su originario número de componentes, mientras que la primera pasa a ser denominada “de los dieciséis” no sin cierta ironía por tener más miembros que la anterior. 

Hay que decir que estas dos bandas se fusionan el 1929 y crean la Sociedad Unión Musical que conocemos en la actualidad y por la cual han pasado toda una serie de prestigiosos músicos, solistas y directores de la misma como Manuel Aznar (director de La Primitiva ya en 1917 y de la Unión Musical desde su fundación hasta el 1959) y Ramón Mas López (1959-1984).

Respecto al canto, cabe decir que está prestigiado en Crevillent desde la época medieval y ya, como hemos comentado, a finales del siglo XIX se crea el Orfeón Crevillentino, en cierta forma a imitación de los coros Clavé, bajo el amparo del industrial de las alfombras Augusto Mas, propietario de “la fàbrica gran”. En aquellos tiempos debía de haber en Crevillent toda una efervescencia musical, desde las clases populares hasta las más cultas y de hecho la calle Llavador, conocido como la “calle de la acequia”, se conocía también como la “calle de los pianos”.

Y de este ambiente surgieron violinistas como Telmo Vela Lafuente y la soprano Luisa Vela (hermana del anterior), el compositor y médico Joaquín Candela (creador de la musicoterapia), el barítono José Sala, la soprano Concetta Mas, el tenor Francisco Martínez el Bàrbera (de quien se dice que tenía una voz tan aguda que rompía las copas de cristal), etc.

 

Y de este ambiente surgieron violinistas como Telmo Vela Lafuente y la soprano Luisa Vela (hermana del anterior), el compositor y médico Joaquín Candela (creador de la musicoterapia), el barítono José Sala, la soprano Concetta Mas, el tenor Francisco Martínez el Bàrbera (de quien se dice que tenía una voz tan aguda que rompía las copas de cristal), etc.

Además, hay que destacar unas relaciones estrechas con Barcelona, València y otras ciudades, por la cantidad de crevillentinos que viajan en busca de fortuna, y de manera especial, Madrid, donde estereros y horchateros hicieron historia y asentamiento. 

Todo esto hace que las vinculaciones con el mundo teatral y artístico sean fuertes y que elementos como la afición a la zarzuela estén todavía vigentes hoy en día. De hecho, un paisano nuestro, Ramón Asensio, colabora con el prestigioso comediógrafo Carlos Arniches en la escritura del libreto de la zarzuela El puñao de rosas.

Todo lo anterior se hace todavía más evidente con la construcción e inauguración del teatro Chapí en 1914, y la importancia que tiene para nuestro pueblo que es referente, sede y marco de toda una tradición cultural y artística de la música, el canto coral y el teatro que se prolongará hasta su demolición en 2008. Destaca también en los años 30 la creación del grupo de teatro Talía, fundado por Pedro Puig, dedicado a la representación de sainetes y zarzuelas.

A partir del año 1942 la tradición coral la recoge la Coral Crevillentina, como continuadora del Orfeón Crevillentino, formada ya por hombres y mujeres, que será todo un eje revitalizador de la cultura en Crevillent con gran cantidad de representaciones, actos, conciertos, y que, incluso, tendrá una emisora, Radio Coral, donde hay que destacar la tarea del empresario Isidro Boyer y del director, el maestro José Ruiz Gasch. Así mismo también destacan sus actuaciones con cantantes y orquestas de primer orden siendo el coro de referencia y emblema de la provincia de Alicante durante muchos años.

Además, también hay otros grupos como el coro formado por José Mas Caihuela que se apoya en personas como Manuel Quesada que forma la rondalla del tío Salao. Entre diversos grupos corales, en la segunda mitad del siglo pasado, mencionamos el coro Rabinos y el coro de voces graves Alfombras Imperial. 

Y no olvidemos tampoco los grupos de cantores de serenatas, ni la tradición de las habaneras manifiesta en la celebración del Concurso de habaneras, la primera edición del cual se celebró en 1951 en nuestro pueblo (por cierto, germen del de Torrevieja que se celebró en 1955 y dónde tantas veces han conseguido importantes premios los coros y solistas locales). Y es que como se dice “donde haya dos crevillentinos ya hay un grupo coral”.

Así mismo hay que añadir la importancia de la música en nuestra celebración de la Semana Santa con la tradición del “Septenari dels Dolors” y las marchas pasionales como la Stabat Mater,  el Ovos Omnes y el Plorans Ploravit , que se remontan a finales del siglo XIX y principios del siglo XX; las dianas del Viernes Santo, las passarelles (agrupaciones de cinco o seis músicos) acompañando los pasos, las bandas de cornetas y tambores, etc.

Y es que el pueblo crevillentino es cantor, que canta incluso en la celebración del Día del Trabajador, el 1 de mayo, con la diana Amanecer que se canta desde 1931 con letra y música de los ilicitanos Ramón Brotons y Francisco Rico y los arreglos instrumentales de Ramón Mas Orts.

Y no podemos olvidar toda una serie de conjuntos músico-vocales que actuaron en los años 50 y 60 del pasado siglo por toda la zona que entretenían la juventud de la época como Los Keisers, los Detroits, Los Diamantes Verdes, etc.

Todo esto nos permite afirmar que Crevillent es un pueblo cantor y un pueblo musical. Lo podemos ver a lo largo de estas fotografías antiguas y si cerramos los ojos, a bien seguro, podemos sentir melodías y cantos que nos trasladarán a la esencia del ser crevillentino.

1- Crevillent es un pueblo de espíritu artista, especialmente musical.

2- Bandas de música y coros ya están presentes de manera evidente en el siglo XIX.

3- Y en esas bandas y coros siempre destaca algún solista.

4- El teatro y la música unidas en la zarzuela y la ópera.

5- Participaciones en festivales, en la TV, en concursos.

6- Alguien dijo que donde había dos crevillentinos ya había una agrupación coral.

7- La interpretación de los Dolores de María Santísima en nuestra Semana Santa es un hecho sublime.

8- Muy formales o de fiesta los cantantes y músicos crevillentinos han sabido estar.

9- Los ensayos y la formalidad han hecho que nuestros músicos y cantantes tengan un gran nivel.

10- En los años 50 y 60 se crean en Crevillent grupos músico-vocales de acuerdo con los gustos de la juventud de la época.

11- También se forman grupos y solistas de canción melódica siempre adaptándose al público.

12- El canto de las habaneras afortunadamente es una tradición todavía muy arraigada en Crevillent .

13- Niños y jóvenes participan en concursos y festivales para fomentar la interpretación musical y el canto.

14- La alegría, la fiesta y el buen humor nunca están lejanos de las interpretaciones musicales.

15- El teatro Chapí y Radio Coral han sido claros referentes, marcos y escenarios de la trayectoria musical de nuestro pueblo durante el siglo pasado.

16- Los músicos siempre están presentes en nuestro corazón y en nuestro ánimo.

17- Músicos siempre eternos  en nuestro corazón y en nuestra memòria.